La VIOLENCIA como PRIORIDAD REGIONAL
Constatando que la pobreza ha generado un crecimiento de la violencia en la región, y constatando con dolor “que es cada vez mayor la violencia que sufren las niñas, niños y adolescentes, en la familia y otros ámbitos de la sociedad, como la escuela, donde hace falta una sistemática educación ética y por la paz, capaz de superar esta realidad...” (Ir a la declaración de Buenos Aires...)
Por ello, se vuelve una tarea particular de la GNRG en la Región trabajar por una educación ética, promoviendo desde temprana edad personas abiertas al dialogo, capaces de respetarse a sí mismas, de reconocer los vales de los demás, respetuosos de la naturaleza, y abiertas a la trascendencia. Y en términos sociales una educación para una cultura de paz, justicia social y solidaridad, por la defensa de los derechos humanos y una ética humanizadora. (Ir a la conferencia de Buenos Aires, pdf ...)
Pero sin lugar a dudas, en lo que respecta a las situaciones de violencia vividas por adolescentes y niños, afirmamos que la paz debe, necesariamente comenzar en la propia casa. Ya que es precisamente allí, mucho más que en las calles, donde se ejecutan y se viven los mayores casos de violencia contra los niños. Dentro de las casas se practican los mayores crímenes. Decir que la paz comienza en la casa no es una mera frase publicitaria, porque es en ese ámbito donde se desarrolla la personalidad de un ser humano, es donde recibe los valores, los principios éticos y morales, culturales, religiosos. Una cultura de paz es el resultado de un proceso educativo, como planteó Paulo Freire. Es un proceso que lleva a colaborar con el prójimo, para la preservación del bien común y de la convivencia armoniosa con la naturaleza; así como a cultivar la tolerancia, el respeto y la aceptación de las diferencias. (Ir a la ponencia completa...)

¿No empezarán allí los síntomas de violencia? ¿No es violento que los políticos se arroguen la autoridad de tomar decisiones sobre mucha gente por muchos años determinando la calidad de vida de muchos niños y jóvenes?
Creo que las personas de fe aquí reunidas también debemos mirar hacia adentro. Así como hacemos un análisis crítico de nuestras estructuras sociales, en las cuales participamos a medias, muchas veces no estamos lo suficientemente comprometidos para hacer el cambio, para modificar, para denunciar, para crecer como colectivos sociales que procuran el cambio.
Debemos plantearnos qué lugar tienen los niños en nuestras iglesias, en nuestros cultos. Es bueno consultarlos cuando diseñamos programas y cuando definimos cuáles son las necesidades de estos niños en términos de crecimiento. Quizás, como tenemos fe, les imponemos nuestra fe. Incluso les imponemos su necesidad espiritual. Posiblemente nunca les hayamos preguntado a esos niños cuánto tiempo quieren estar en la iglesia. Y si no quieren estar en la iglesia o en el templo, ¿dónde quieren estar? ¿Dónde quieren alabar a Dios? A lo mejor ellos prefieren hacerlo en sus casas o en un parque o en la calle. (Ir a la ponencia completa) (Ir a la ponencia completa...)
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Más sobre violencia juvenil, ir a Conferencia Tegucigalpa (documento pdf).
Más sobre violencia y adultocentrismo, ir a taller Salvador (documento pdf).
Más sobre violencia urbana, ir a taller Barquisimeto, Venezuela
Link a la publicación de la Universidad de Chile:
http://www.facso.uchile.cl/noticias/2007/publicaciones/salvador.html
Por ello, se vuelve una tarea particular de la GNRG en la Región trabajar por una educación ética, promoviendo desde temprana edad personas abiertas al dialogo, capaces de respetarse a sí mismas, de reconocer los vales de los demás, respetuosos de la naturaleza, y abiertas a la trascendencia. Y en términos sociales una educación para una cultura de paz, justicia social y solidaridad, por la defensa de los derechos humanos y una ética humanizadora. (Ir a la conferencia de Buenos Aires, pdf ...)
Declaración de Buenos Aires
Pero sin lugar a dudas, en lo que respecta a las situaciones de violencia vividas por adolescentes y niños, afirmamos que la paz debe, necesariamente comenzar en la propia casa. Ya que es precisamente allí, mucho más que en las calles, donde se ejecutan y se viven los mayores casos de violencia contra los niños. Dentro de las casas se practican los mayores crímenes. Decir que la paz comienza en la casa no es una mera frase publicitaria, porque es en ese ámbito donde se desarrolla la personalidad de un ser humano, es donde recibe los valores, los principios éticos y morales, culturales, religiosos. Una cultura de paz es el resultado de un proceso educativo, como planteó Paulo Freire. Es un proceso que lleva a colaborar con el prójimo, para la preservación del bien común y de la convivencia armoniosa con la naturaleza; así como a cultivar la tolerancia, el respeto y la aceptación de las diferencias. (Ir a la ponencia completa...)
Cecy H. Pestrello

Niños mareros, Honduras
¿No empezarán allí los síntomas de violencia? ¿No es violento que los políticos se arroguen la autoridad de tomar decisiones sobre mucha gente por muchos años determinando la calidad de vida de muchos niños y jóvenes?
Creo que las personas de fe aquí reunidas también debemos mirar hacia adentro. Así como hacemos un análisis crítico de nuestras estructuras sociales, en las cuales participamos a medias, muchas veces no estamos lo suficientemente comprometidos para hacer el cambio, para modificar, para denunciar, para crecer como colectivos sociales que procuran el cambio.
Debemos plantearnos qué lugar tienen los niños en nuestras iglesias, en nuestros cultos. Es bueno consultarlos cuando diseñamos programas y cuando definimos cuáles son las necesidades de estos niños en términos de crecimiento. Quizás, como tenemos fe, les imponemos nuestra fe. Incluso les imponemos su necesidad espiritual. Posiblemente nunca les hayamos preguntado a esos niños cuánto tiempo quieren estar en la iglesia. Y si no quieren estar en la iglesia o en el templo, ¿dónde quieren estar? ¿Dónde quieren alabar a Dios? A lo mejor ellos prefieren hacerlo en sus casas o en un parque o en la calle. (Ir a la ponencia completa) (Ir a la ponencia completa...)
Sr. Fernando Rodríguez
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Más sobre violencia juvenil, ir a Conferencia Tegucigalpa (documento pdf).
Más sobre violencia y adultocentrismo, ir a taller Salvador (documento pdf).
Más sobre violencia urbana, ir a taller Barquisimeto, Venezuela
Link a la publicación de la Universidad de Chile:
http://www.facso.uchile.cl/noticias/2007/publicaciones/salvador.html
"Cuando mi mamá estaba sola, es decir, que no vivía con un hombre, nos trataba bien. Pero cuando vivía con algún hombre, casi siempre con uno distinto, entonces nos maltrataba. Esos hombres la golpeaban con los puños cerrados y le jalaban del pelo. Especialmente mi padrastro nos pegaba como si fuéramos animales a mí y a mis hermanas. También me maltrataba con palabras, me decía que yo era una tonta que no servía para nada. Yo pensaba que todo lo que ellos decían era verdad y me sentía mal, pero ahora sé que ellos estaban equivocados. Ahora sé que soy valiente, inteligente y que así como a mí me gusta que me traten bien, soy capaz de amar a las personas que tengo a mi lado (...)
Voy a contar algo que para mí ha sido muy difícil de superar: A pesar de todo lo que me hacía mi padrastro, yo nunca pensé que él iba a abusar de mí. Yo creía que él era una persona buena, pero estaba equivocada. Yo tenía 12 años cuando el empezó a abusar de mí. Me obligaba a hacer cosas que yo no quería, pero si me negaba me amenazaba con un cuchillo diciendo que iba a matarme a mí o a mi mamá. Me obligaba a tener relaciones sexuales con él. Yo me sentía fea, pegajosa, cochina; como si fuera prisionera de él (...)" (Ir a la ponencia completa..)
Voy a contar algo que para mí ha sido muy difícil de superar: A pesar de todo lo que me hacía mi padrastro, yo nunca pensé que él iba a abusar de mí. Yo creía que él era una persona buena, pero estaba equivocada. Yo tenía 12 años cuando el empezó a abusar de mí. Me obligaba a hacer cosas que yo no quería, pero si me negaba me amenazaba con un cuchillo diciendo que iba a matarme a mí o a mi mamá. Me obligaba a tener relaciones sexuales con él. Yo me sentía fea, pegajosa, cochina; como si fuera prisionera de él (...)" (Ir a la ponencia completa..)
Niña María Luisa Canales
"En este continente, sometido durante siglos a la explotación y a la dominación, cómo no subrayar las desigualdades sociales; cómo no subrayar la pobreza como elemento favorecedor de la violencia social. Nuestro continente ha vivido siglos de dominación y explotación estructural, durante los cuales hemos asistido impotentes al saqueo de nuestras riquezas y a la corrupción progresiva de nuestra identidad. Y esto con la complicidad de los gobiernos, quienes en la mayoría de los casos pensaron y piensan aún más en su enriquecimiento personal que en el bien común." (Ir a la ponencia completa...)Dr. Jorge Serrano
“Estamos convencidos de que ninguna tradición religiosa considera la violencia como virtud o valor religioso, y sabemos que la violencia no es la esencia de ninguna religión. Por el contrario, el amor, la compasión y la coexistencia pacífica son los valores que todas nuestras tradiciones llaman a respetar. En consecuencia, nos oponemos a que se atribuya la violencia a las religiones y velamos por que se actualice el potencial de la paz y la no violencia, a las que consideramos valores básicos de nuestras tradiciones.” (Ver más en un MANUAL PARA LA ACCIÓN Enseñanza Interreligiosa y Educación Ética...) En una visita a un internado de menores infractores pude ver que gran parte de los chicos estaban internados por homicidios. Son niños, no han tenido tiempo de ver la vida, de crecer en el mundo. A los 15 años ya habían matado a alguien, y han matado porque han crecido en ese ambiente de violencia. Le pregunté a una niña: “¿Por qué mataste?”. “Porque me pegaba”, me contestó. Y le pregunté lo mismo a otra niña: “Es que me vino a violar”. Y los chicos en las “maras” se enfrentan a los “mareros” de la banda rival, o matan porque son utilizados como sicarios, para el tráfico de drogas o de armas. Son utilizados y abusados. (Ir a la ponencia completa) (Ir a la ponencia completa)
Sra. María Jesús Conde

