Visión y Misión

 

Abril de 2005

Antecedentes

En mayo de 2000, aproximadamente 300 hombres y mujeres procedentes de 33 países y regiones de todos los continentes en representación de las siete principales religiones del mundo se congregaron en Tokio, Japón, para inaugurar la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) en su Primer Foro, que fue organizado por la Fundación Arigatou. El objetivo de la creación de la GNRC es hacer una nueva contribución al bienestar de los niños desde una perspectiva religiosa, mediante la colaboración y cooperación entre gente de diferentes religiones comprometida en actividades a favor de los niños. La GNRC está trabajando para lograr este objetivo cooperando, no sólo con gente religiosa, sino con agencias internacionales, gobiernos, organizaciones no gubernamentales (ONGs), eruditos, empresarios y hombres, mujeres y niños de todas las profesiones y condiciones sociales para promover un movimiento global a favor de la creación de un mejor entorno para los niños en el siglo XXI.

Dando continuidad al Primer Foro, la GNRC estableció la meta de encontrar una solución fundamental para el problema de la pobreza, la cual es la raíz de muchos de los problemas a los que se enfrentan los niños enfocándose en el área de la educación. Desde entonces, los miembros de la GNRC han organizado talleres y conferencias para elaborar planes de acción específicos y también han establecido redes interreligiosas en regiones importantes del mundo, tales como el sur de Asia, África, Asia Central y el Cáucaso, el Medio Oriente, Europa y Latinoamérica, invitando a participar a otras personas de fe procedentes de los países de estas regiones.

La comunidad internacional ha acogido calurosamente estas iniciativas interreligiosas dedicadas específicamente a los niños. En ocasión de la Sesión Especial a favor de la Infancia de las Naciones Unidas en mayo de 2002, el Rev. Takeyasu Miyamoto, líder de Myochikai, Presidente de la Fundación Arigatou y fundador de la GNRC, tuvo la oportunidad de hacer uso de la palabra en calidad de portavoz de una ONG e hizo una declaración en nombre de la GNRC durante la sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Con el fin de construir un mundo realmente digno para los niños, el Rev. Miyamoto propuso tres acciones claves a la gente religiosa. La primera de estas propuestas hacía un llamamiento para establecer un "Consejo de Educación Ética Global para los niños".

Después de una serie de reuniones preparatorias entre los miembros de la GNRC, expertos en ética y educación, representantes de la UNICEF, de la UNESCO y otros líderes y académicos preocupados por el bienestar de los niños, fue establecido el Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños, con el aval del Rev. Takeyasu Miyamoto en nombre de la GNRC, como se anunció formalmente en el Segundo Foro de la GNRC en Ginebra, Suiza, en mayo de 2004.



Fundamentación

Aunque la prosperidad material que ha llegado con el avance de la ciencia y la tecnología ha ampliado rápidamente los horizontes de la actividad humana, hacía tiempo ya que era necesario un grito global de advertencia por el deterioro espiritual de la humanidad, especialmente en el campo de la ética. Los incesantes conflictos y la confusión sin fin, la creciente brecha entre ricos y pobres y el retroceso de la compasión humana en todas las sociedades han impactado duramente en los espíritus de los niños en particular, ya que están sujetos a muchas formas inaceptables de trato injusto o discriminatorio. Desgraciadamente, incluso entre los niños, aumentan los índices de criminalidad grave en muchos lugares.

No sólo estas circunstancias de obvia gravedad, sino las circunstancias más sutiles de la globalización y de la diversificación de la vida humana en general han alterado significativamente el entorno en el que viven los niños. La amplitud de la experiencia del niño se ha extendido más allá del país o de la región donde vive el niño hasta incluir información e influencias de regiones distantes en todo el mundo, lo cual afecta profundamente al ser y al desarrollo del niño. Muchos niños ya no pueden responder adecuadamente a su realidad confiando únicamente en los valores tradicionales y éticos limitados al alcance de una sociedad o región particular.

La situación desesperada de los niños del mundo tanto en los países en vías de desarrollo como en los países desarrollados requiere la elaboración y la práctica de una ética que tome en cuenta la interdependencia de todas las sociedades, de todas las comunidades y de todos los individuos. Por definición tales éticas respetan los valores tradicionales respectivos así como los fundamentos éticos de las distintas comunidades al mismo tiempo que promueven la armonía y el bienestar de toda la familia humana en su total diversidad.

De hecho, en la 46ª sesión de la Conferencia Internacional de Educación realizada por la UNESCO en septiembre de 2001, el ministro de educación argentino declaró: "La educación en el siglo XXI tiene una doble misión: enseñar sobre la diversidad y los problemas de la especie humana y ayudar a generar conciencia sobre las similitudes y la interdependencia existentes entre todos los seres humanos".

El ser humano es un ser inherentemente social --él o ella puede sobrevivir y crecer sólo en relación con otra gente, sociedad, mundo y naturaleza. Por ello, la preocupación constante por las relaciones persona-a-persona o persona-a-naturaleza --el proceso de dar una atención cuidadosa a los otros, a la sociedad y a la naturaleza-- es esencial para la vida humana. En el nivel más profundo, la naturaleza esencial del ser humano es "vivir gracias a los otros" y ésta es la fuente del deber y de la responsabilidad de toda persona de vivir "para los otros" o vivir de una forma que dé vida a los otros. Entonces, toda persona está destinada a vivir tanto "por" como "gracias a" otros. Para una persona vivir una vida verdaderamente humana quiere decir nada menos que vivir en pleno acuerdo con esta naturaleza esencial e interconectada de la humanidad.

El ser humano también es único por su capacidad de pensamiento existencial, su habilidad de descubrir y construir principios éticos y por su libre albedrío para elegir comportarse de acuerdo con estos principios. La ética del siglo XXI debe poner énfasis en la elección consciente de vivir una vida verdaderamente humana en comunidad y solidaridad con toda la familia humana global.

Los niños que crecen tomando esta decisión pueden cambiar el mundo. La educación ética en este contexto global puede ofrecer un potencial a los niños -- los herederos de la tierra y la promesa de nuestro futuro-- para desempeñar un papel principal en la creación de un mundo de mayor justicia, paz y dignidad. De hecho, la educación que promueve el desarrollo espiritual de los niños sobre la base de valores éticos adecuados al contexto global de hoy es una prioridad vital para la supervivencia y el crecimiento de la familia humana.

Declaración de Visión


Abrigamos la visión de un mundo donde a todos los niños se les permita desarrollar su espiritualidad --abrazando valores éticos, aprendiendo a vivir en solidaridad con personas de distintas religiones y civilizaciones, como también construyendo la fe en la Presencia Divina. Creemos que la educación ética aumentará la habilidad innata de los niños para hacer contribuciones positivas al bienestar de sus iguales, de sus familias y sus comunidades, y que ello a su vez ayudará a toda la familia humana a prosperar en un ambiente de mayor justicia, paz, compasión, esperanza y dignidad.


Misión

El Consejo Interreligioso promueve la educación ética en cooperación con todos los que compartan su visión, buscando asociaciones y desarrollando alianzas con comunidades religiosas, con agencias de las Naciones Unidas, con distintas ONGs y con una amplia gama de otros grupos e individuos como parte del esfuerzo para hacer cumplir los derechos del niño incluyendo el de su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social pleno y saludable así como su derecho a la educación tal como está planteado en la Convención sobre los Derechos del Niño.

La misión del Consejo Interreligioso consiste en:

- Abogar por la implementación general de una educación que ofrezca a los niños oportunidades para desarrollar plenamente su espiritualidad, reconociendo los ricos recursos espirituales que los propios niños poseen;
- permitiendo a cada niño o niña profundizar el desarrollo de una relación positiva consigo mismo/a, con otra gente, con el medio ambiente y con la Presencia Divina, profundizando de este modo la experiencia de su calidad de vida como miembro tanto de la comunidad local como de la global, y
- nutriendo la inteligencia global y el libre pensamiento crítico de los niños con el fin de equiparlos para el desafío de tomar las mejores decisiones en un mundo que ofrece una amplia variedad de influencias y opciones.

- Fomentar el respeto entre los niños de distintas religiones y civilizaciones;
- promoviendo sistemas de valores que pongan énfasis en la coexistencia digna y armoniosa así como en la solidaridad entre gente de distinta procedencia social, étnica, religiosa, cultural e ideológica, y
- alimentando una espiritualidad respetuosa hacia otras religiones que persiga la comprensión mutua y la interacción entre distintos credos, resultando en un enriquecimiento de la cultura religiosa enraizada en la tradición de cada credo.

- Promover el reconocimiento del papel vital que desempeñan los niños como socios plenos en la construcción de un mundo basado en valores y prácticas éticos;
- valorando y requiriendo la contribución de los niños en la promoción de la educación ética, y
- desarrollando una mayor conciencia entre los niños de su potencial único como agentes del cambio.

- Contribuir a la salvaguarda de la dignidad humana, que tiene su raíz en el valor infinito y único de cada vida humana;
- desarrollando sistemas de valores humanos que contribuyan a una paz duradera caracterizada por la justicia social, el destierro de la violencia mediante la compasión, la solidaridad, el perdón y la reconciliación,
- esforzándonos por preservar la esperanza y dar a toda la gente la oportunidad de reconocer su propio valor intrínseco como ser humano individual y como miembro esencial de la familia humana,
- promoviendo el reconocimiento de la responsabilidad individual y colectiva por el bienestar de la humanidad, y
- promoviendo la práctica de valores universales positivos como el compromiso con los derechos humanos que han sido desarrollados y adoptados por la comunidad internacional.

Principios centrales

• Respeto por la dignidad del ser humano de distintas religiones, culturas y civilizaciones así como de los seres humanos individuales que las conforman
• Afirmación del derecho del niño a un pleno y saludable desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social así como de su a la educación, tal y como está planteado en la Convención sobre los Derechos del Niño
• Reconocimiento de que los niños son participantes activos en la formación de su propio desarrollo ético y espiritual; asimismo, reconocimiento de ellos son actores principales de la educación ética
• Importancia del aprendizaje de la ética en cada etapa y en cada contexto del desarrollo del niño, incluyendo a la familia, la comunidad, la escuela, los grupos sociales y los medios de comunicación con la prioridad puesta en los años vitales de la primera infancia.
• Inclusión de todos los niños y necesidad de adoptar medidas específicas para llegar hasta aquellos que se encuentran en pobreza o hasta otros grupos marginados con oportunidades tanto de educación básica como de educación ética
• Unidad de acción a escala global complementada con métodos únicos creados en cada región y área local tanto en propugnar como en hacer realidad la educación ética
• Cooperación con gente de fe, sin tener en cuenta su tradición religiosa, en el desarrollo y la puesta en práctica de la educación ética alrededor del mundo
• Valoración de la cooperación con agencias de las Naciones Unidas, ONGs, gobiernos y una amplia gama de otras organizaciones de buena voluntad
• Buscar sinergias con los diversos esfuerzos de educación ética que ya se están desarrollando en todo el mundo.
• Colaboración con los esfuerzos relacionados con la Declaración hacia una Ética Global promulgada por el Parlamento de las Religiones del Mundo en Chicago, EE.UU., en 1993.

Estrategias

• Abogar por la educación ética como parte esencial de la implementación plena de la Convención sobre los Derechos del Niño
• Generar conciencia en la opinión pública sobre la necesidad de la educación ética en todo el mundo
• Impulsar a los gobiernos a que adopten la educación ética para los niños en sus sistemas educativos
• Formar una red de organizaciones e individuos que dirijan la educación ética en todos los niveles
• Identificar y compartir los casos modelos y las mejores prácticas de educación ética entre organizaciones e individuos que dirijan la educación ética
• Desarrollar planes de acción específicos a nivel regional y local para promover la educación ética
• Trabajar en cooperación con comunidades religiosas y otras a nivel popular para implementar la educación ética
• Desarrollar herramientas para la implementación de la educación ética, incluyendo manuales para la enseñanza ética en escuelas y otros escenarios como el hogar y la comunidad religiosa
• Monitorear y evaluar los casos de implementación de educación ética para niños emprendidos por iniciativa del Consejo
• Mejorar las contribuciones de los niños a la educación ética y ayudarlos a que ellos mismos animen a sus pares a participar y a promover la educación ética
• Esforzarse por amoldar la influencia que ejercen los medios de comunicación en el desarrollo ético y espiritual de los niños


Papel y organización del Consejo Interreligioso

El papel del Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños consiste en servir como centro internacional de recursos y nexo tanto para el diálogo como para la asociación y la acción basada en la teoría y la práctica de la educación ética global para los niños. El Consejo ha sido establecido por iniciativa de la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) con el respaldo de la Fundación Arigatou. Constará de un Consejo, de un Comité que formará diversos Equipos de tareas y de un Secretariado.

El Consejo Interreligioso está compuesto de personas nominadas por miembros de la GNRC considerando mantener un equilibrio regional, de género, religioso y profesional y aprobadas por la Fundación Arigatou. Tendrá por lo menos un miembro niño o niña en todas sus pléyades, es decir, en el Consejo, en el Comité y en cada uno de sus Equipos de tareas.


Responsabilidades
El Consejo Interreligioso, siguiendo el mandato del Rev. Takeyasu Miyamoto en nombre de las GNRC, y guiado por esta Declaración de Visión y Misión,

• determinará la dirección general para la promoción de la educación ética;
• desarrollará y revisará la estrategia general para promover la educación ética, monitorear y evaluar los casos de implementación;
• examinará y hará recomendaciones sobre diversos asuntos pertinentes a la promoción de la educación ética;
• abogará por la implementación de la educación ética para los niños alrededor del mundo;
• emitirá un informe anual con el aval del Rev. Takeyasu Miyamoto en nombre de la GNRC, sobre las actividades del Consejo Interreligioso y la educación ética alrededor del mundo.

Estructura

El Consejo
El Consejo se reunirá anualmente una vez con el propósito de revisar y recomendar la dirección general de la iniciativa de educación ética, emitirá un comunicado, declaración o mensaje y publicará el informe anual sobre el progreso de la educación ética

El Comité
Los comités se reunirán anualmente dos veces para tratar asuntos prácticos relacionados con el contenido y con las estrategias requeridas para la promoción de la educación ética. El Comité formará
--o se dividirá en-- equipos de tareas cuando sea necesario.
Una de las reuniones del Comité puede llevarse a cabo simultáneamente con la reunión anual del Consejo. Las reuniones del Consejo Interreligioso en sus diferentes pléyades incluirán sesiones conjuntas con los Coordinadores de la GNRC para las regiones y otros miembros de la GNRC.

Los Equipos de tareas

Los equipos de tareas serán formados ad hoc por iniciativa del Comité y realizarán las tareas específicas asignadas a ellas. Inicialmente, se formarán los siguientes cuatro equipos de tareas.
- Equipo de tareas para el Desarrollo de Herramientas y Materiales de Educación Ética. Este equipo de tareas tendrá la responsabilidad de desarrollar herramientas, guías y manuales para la implementación de la educación ética.

- Equipo de tareas sobre estrategias para promover la educación ética a nivel regional y local.
Este equipo de tareas, que incluirá a los coordinadores de la GNRC, será responsable de formular y coordinar la implementación de proyectos de educación ética y de desarrollar planes de acción para promover la educación ética en las regiones y las áreas locales.

- Equipo de tareas sobre la Participación Infantil
Este equipo de tareas, que incluirá a niños miembros del Consejo Interreligioso, tendrá la responsabilidad de ayudar a los niños a animar a sus pares a participar en la promoción de la educación ética y de mejorar las contribuciones de los niños a la promoción de la educación ética

- Equipo de tareas sobre la influencia de los medios de comunicación en la educación ética
Este equipo de tareas será responsable de encontrar modos de aproximarse a los periodistas y a los medios de comunicación para desarrollar conciencia sobre el papel de los medios en la transmisión de valores y la promoción de la educación ética.

El Secretariado

El secretariado del Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños ha sido establecido en Ginebra con el amparo de la Fundación Arigatou. Un(a) secretario(a) general y un personal administrativo apoyarán las actividades del Consejo, del Comité y de sus equipos de tareas. El Secretariado del Consejo planificará, presupuestará e implementará las reuniones del Consejo Interreligioso en sus diversas formas.

El Secretariado del Consejo también creará y mantendrá una base de datos de organizaciones que llevan a cabo la educación ética incluyendo casos modelos y mejores prácticas en educación ética, y establecerá una red de organizaciones e individuos que llevan a la práctica la educación ética. El Secretariado del Consejo, en consulta con coordinadores de la GNRC, preparará un informe anual sobre las actividades del Consejo Interreligioso y el estatus de la educación ética alrededor del mundo.

Finanzas

La Fundación Arigatou financiará las reuniones y las actividades recomendadas, iniciadas y emprendidas por el Consejo Interreligioso de Educación Ética para los Niños.

El Secretariado del Consejo presentará un pedido presupuestario para las reuniones y actividades recomendadas ante la Fundación Arigatou para su consideración y decisión/aprobación, por la Junta de Directores de la Fundación Arigatou.

Organigrama